El recurso humano es el recurso fundamental de toda empresa.  La compañía puede tener un producto excepcional o un servicio excelente, pero es la gente quien logra ganarse la fidelidad del cliente y hacer que vuelva a comprar.

Muchos negocios espectaculares, fracasan porque el empresario no sabe invertir en su recurso humano.  Tienen personal poco calificado, con niveles bajísimos de motivación y sin el entrenamiento adecuado.

Está muy claro que un personal motivado, bien capacitado, enfocado en resultados y ubicado en sus fortalezas, ofrecerá más rendimiento y aportará más ganancias a la empresa.

¿Cómo saber si tenemos un equipo de trabajo verdaderamente competente, disciplinado, capaz y responsable por los resultados deseados?  Es simple:  debes realizar mediciones o evaluaciones del rendimiento en forma periódica.

¿No es cierto que cuando compras un vehículo lo llevas cada cierta cantidad de kilómetros a revisión? ¿Verdad que deberías ir al menos una vez al año a realizar una prueba médica para saber cuál es tu estado de salud? ¿No es cierto que para saber cuál es la situación financiera y los resultados de tu negocio, debes sentarte con tu contador cada mes para analizar los estados financieros?

Igual sucede con el personal de tu empresa.  Debes realizar evaluaciones periódicas y determinar si el personal está alcanzando los resultados que esperabas.  A esta actividad es la que llamamos “Evaluaciones del Personal” o “Mediciones del Rendimiento”.

Si tienes una empresa pequeña o mediana, quizás no se justifique todavía tener un profesionales en el área de recursos humanos.  Algún día, cuando la cantidad de personal sea mayor deberás tenerla.   Cuando tienes una empresa mediana, quizás tengas lo que llamamos “un encargado de recursos humanos”, quien lleva el control de la asistencia, tabula las horas y calcula la planilla semanal o quincenal para que luego el Contador o el Tesorero la pague.  Esta persona también lleva los expedientes de los trabajadores, llena las acciones de personal para cada movimiento y calcula las liquidaciones laborales cuando un empleado deja de laborar para la empresa.

En empresas con más de 50 trabajadores, el “encargado de planillas y recursos humanos” ya no será suficiente.  La empresa mediana tendrá quizás dos personas:  “Un Planillero” que se encargará de controlar y calcular las planilla y un “Jefe de Recursos Humanos” que realiza labores más especializadas, desde la selección, reclutamiento e inducción del personal, hasta  llevar todo el procedimiento de mediciones del desempeño, atiende conflictos laborales, etcétera.

Es importante que se hagan varias cosas fundamentales en su empresa:

• Para cada puesto que requiera, debe tener claro su misión dentro de la empresa, debe poder expresar en pocas palabras cuál es la razón de ser de ese puesto y cuáles son los resultados específicos que espera la empresa que produzca la persona que ocupe ese puesto.  Cuando la persona es contratada debe también ella poder explicar, igualmente estos aspectos. ¿Te ha sucedido que hablas con un empleado y le dices no estoy satisfecho con tu trabajo” y él te dice: “Pero, si yo estoy dando todo mi esfuerzo, quiero la empresa, llego puntual, me quedo tarde y me esfuerzo mucho en lo que hago”.  Se debe a que hemos fallado, como empresarios en este primer punto fundamental:  cada miembro de tu equipo de trabajo debe conocer su misión y los resultados que se esperan.

• Es importante que redacte un documento que muestre en la primera página lo siguiente:

– La descripción del puesto.

– La Misión del puesto en dos o tres oraciones.

– Las competencias, habilidades o conocimientos que debe tener la persona que ocupará el puesto.

 – Los resultados precisos que se esperan de su puesto, puede detallarlos uno a uno y, preferible que sean medibles.

– La empresa debe generar información y entregarla periódicamente a su personal para que éstos conozcan los resultados que están obteniendo.  Mucha de esa información puede ser generada por ellos mismos y otra debe ser aportada por la empresa.

– Recomiendo que los mandos medios realicen reuniones con su personal, para que cada uno exponga los resultados de su trabajo, manifieste las dificultades u obstáculos que tiene para desempeñarse mejor y defienda los resultados de su gestión.

– Igualmente, sugiero el propietario de la empresa, empresario o Gerente General se reúna con sus mandos medios, uno a uno, para hacer exactamente lo mismo.  Cada jefe o encargado debe presentar su propio Informe de Resultados e igualmente plantear mejoras que aumenten el desempeño de él como mando medio y de la unidad que tiene a cargo.

– Estas mediciones del rendimientos y evaluaciones de personal, deben documentarse.  Es decir debe quedar por escrito el resultado de la valoración y los compromisos de ambas partes.

Tomado de: https://www.gestiopolis.com

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