La asertividad es una palabra de moda, ¿pero qué significa? Ser asertivo cuando comunicas te sitúa en un punto intermedio, entre la pasividad y la agresividad, para que de forma exitosa tengas un discurso congruente en el que expresas tu opinión sin perder los nervios. Ahora sí, una vez entendido, ¿crees que necesitas mejorar esta actitud? Aquí 10 sencillas formas de hacerlo.

Comienza tus frases con un “yo”. Demuestra que, sin ser agresivo, eres más responsable de lo que dices y no tiendes a culpar a nadie.

Haz tus peticiones de una forma más intencionada. No te limites a preguntar a la gente si le apetece, deja clara tu petición cuando se trata de trabajo.

Comparte lo que observas, y hazlo en el momento en el que ocurra, sin caer en un enfado o genio soberbio. Solo hazlo saber, verán que no pierdes los papeles fácilmente.

Tómate unos minutos y piensa tu respuesta antes de dársela a quien te pregunta algo.

Di “no” de forma cortés y sin explicación cuando no lo necesite. Sé directo, no es tiempo para “quizás”.

Reconoce tus críticas, puede que estés o no de acuerdo con los argumentos de la otra persona, pero cede cuando sea necesario.

Evita los “esta es mi opinión” o “no estoy seguro de lo que estoy diciendo”. Esto desacredita tu discurso y genera inseguridad.

Ofrece una alternativa cuando se te ofrezca algo y no puedas cumplirlo. No tienes por qué acceder a todo, pero si estás interesado discute una nueva forma de cumplirlo.

Estudia estrategias de comunicación eficaces. Observa a diario cómo dices las cosas y cómo quieres decirlas, mejora tu comunicación personal.

Mantén una postura correcta al hablar. Recto y de pie cuando lo que dices es importante, esto le añadirá importancia al mensaje sin que tengas que elevar el tono ni los modales.

 

Tomado de: http://forbes.es/business.com

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